puesta a tierra profesional

La protección de los trabajadores siempre se ha considerado importante. Su seguridad es ahora un aspecto más importante que nunca, que ha merecido una atención creciente en los últimos años.

A medida que ha crecido el país, también lo han hecho las necesidades eléctricas de la población: más población, más empresas y fábricas que consumen más energía. Así pues, se han modernizado las líneas eléctricas existentes y se han construido otras nuevas para atender la creciente demanda de energía eléctrica. Hoy en día vemos cómo las líneas son cada vez de mayor tensión, con niveles más elevados tanto de tensión nominal como de intensidad de cortocircuito.

Este crecimiento ha hecho que sea cada vez más difícil garantizar una zona de trabajo segura. En muchos casos los “antiguos” métodos resultan no solo inapropiados, sino inseguros. Un “veterano” de una compañía eléctrica rural del medio oeste estadounidense contaba que acostumbraban a cortar una “hierba verde gruesa” para poner a tierra la línea. Afortunadamente, los tiempos de las puestas a tierra a base de “hierbas verdes gruesas” y cadenas pertenecen ya a un pasado remoto. En ese entonces, la probabilidad de que un trabajador estuviera en contacto con la línea en el preciso instante de su puesta en tensión accidental era muy reducida. En la mayoría de los casos la falta de lesiones se debía más a la ausencia de contacto del trabajador en ese momento que a los medios de protección utilizados entonces.

Ahora es importante tener en cuenta las intensidades de cortocircuito, los equipos de protección disponibles, las técnicas para establecer zonas de trabajo seguras y el buen estado del equipo a utilizar. En esta publicación se describen los métodos nuevos y más adecuados de puesta a tierra de protección para las necesidades actuales.

Historia de las PATs (PDF)